Desde 2014 cada vez que un Ayuntamiento o Junta Vecinal necesita engancharse a la red para disponer de suministro de energía eléctrica para una fiesta, un concierto o un evento que se celebre en fín de semana, la empresa distribuidora le pasa una minuta fija de 300 €.
Para EQUO Cantabria se trata de una tarifa fija excesiva desde cualquier punto de vista que no atiende a la función social que representa el suministro eléctrico como bien básico de consumo y primera necesidad hoy día en nuestra sociedad.
Las fiestas locales y patronales son parte esencial de nuestra idiosincracia, es frecuente de hecho la existencia de concejalías de festejos en numerosos municipios que ponen de manifiesto la importancia que se da a la organización y gestión de festejos populares por parte de los Ayuntamientos y el arraigo que tienen en nuestras ciudades y pueblos.
Con el sistema eléctrico que padecemos en los que las grandes empresas son a la vez generadoras, distribuidoras y comercializadoras, no es de recibo que Viesgo imponga una precio fijo tan abusivo para poder efectuar el “enganche” a la red de instalaciones temporales, por lo general de escaso consumo.
EQUO Cantabria reclama la intervención de la Consejería de Industria para implantar por Ley una regulación a la baja de esta tarifa con un máximo asumible por los Ayuntamientos y Juntas Vecinales acorde con el consumo real y una tarifa simbólica para los eventos organizados por ONGs y entidades sin ánimo de lucro que organizan fiestas para recaudar fondos y mantener sus fines solidarios.
Al igual que Viesgo ha dado un paso adelante en su compromiso social, eximiendo de la parte fija de la factura eléctrica a las personas desempleadas que tienen el Bono Social, desde EQUO Cantabria reclamamos una actuación en esta línea solidaria cobrando una cantidad simbólica a las ONGs y entidades que organizan eventos con voluntariado para recaudar fondos con fines solidarios y de cooperación.